Lo aceptas y sale a cocina.
Llega con el aviso de pedidos a domicilio, la etiqueta de Glovo y su código, el que te pedirá el repartidor. Con un toque sale por la impresora o la pantalla de cocina, el ticket lleva el código y las alergias que puso el cliente, y Glovo sabe al momento que lo has aceptado.
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